Punto de NO retorno en la Amazonía: los ríos voladores que sostienen la vida están en riesgo

Punto de NO retorno en la Amazonía: los ríos voladores que sostienen la vida están en riesgo

La Amazonía no es solo un bosque. Es un sistema vivo que respira, transporta agua, regula el clima y conecta territorios a través de flujos invisibles de humedad conocidos como ríos voladores. Estos corredores atmosféricos llevan agua desde el océano Atlántico hacia el interior del continente, alimentando las lluvias que sostienen los bosques, los ríos, los territorios indígenas y la vida en gran parte de Sudamérica.
El artículo técnico “Punto de inflexión en la Amazonía: importancia de ríos voladores que conectan la Amazonía”, publicado en el informe Amazonía en peligro de extinción, advierte que la deforestación y la degradación forestal están interrumpiendo este sistema natural, aumentando el riesgo de que algunas zonas amazónicas pasen de bosque tropical a ecosistemas más secos, similares a sabanas.

¿Qué son los ríos voladores?

Los ríos voladores son flujos de humedad aérea que viajan desde el océano Atlántico a través de la Amazonía. A medida que avanzan, los bosques reciclan esa humedad mediante la evapotranspiración: los árboles liberan vapor de agua a la atmósfera, fortaleciendo las lluvias que caen más adelante.

Este proceso crea una especie de “bomba de agua” natural. Sin bosques, esa bomba pierde fuerza. Sin humedad, las lluvias disminuyen. Y sin lluvias, la Amazonía se vuelve más vulnerable a sequías, incendios y pérdida de biodiversidad.

El punto de inflexión no afecta a toda la Amazonía por igual

Una de las principales conclusiones del informe es que el punto de no retorno no debe entenderse como un único evento que afecta a toda la Amazonía al mismo tiempo. Algunas zonas son más vulnerables que otras.

El estudio identifica al suroeste de la Amazonía, especialmente Perú y Bolivia, como una de las áreas más sensibles. Estas regiones dependen fuertemente del reciclaje de humedad que viene desde el este amazónico. Si la deforestación continúa afectando los corredores de humedad, estas zonas podrían enfrentar una reducción crítica de lluvias.

La deforestación en un país afecta a toda la región

La Amazonía funciona como una unidad ecológica transfronteriza. Lo que ocurre en el este de Brasil puede afectar el flujo de humedad hacia Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, incluyendo las montañas tropicales de los Andes.

Esto demuestra que la conservación amazónica no puede depender únicamente de políticas nacionales aisladas. La crisis climática, la deforestación y la alteración de los ríos voladores requieren cooperación regional, gobernanza territorial y protección efectiva de los bosques que mantienen vivo el ciclo del agua.

Sequías, incendios y sabanización

El informe señala que la estación seca se ha prolongado en el sur y este de la Amazonía durante las últimas décadas, con una de las temporadas más severas observadas entre 2023 y 2024. Estas condiciones más cálidas y secas están favoreciendo temporadas récord de incendios.

El riesgo es claro: si los bosques pierden su capacidad de reciclar humedad, algunas regiones pueden entrar en un proceso de degradación acelerada. El cambio de bosque tropical a sabana ya se está observando en áreas afectadas por incendios recurrentes.

Proteger los bosques es proteger el agua

Durante la temporada húmeda, gran parte de la humedad atraviesa bosques primarios continuos del norte amazónico. Pero en las estaciones seca y de transición, los flujos de humedad cruzan zonas fuertemente afectadas por la deforestación, especialmente en la Amazonía central.

Por eso, conservar los bosques que aún permanecen en pie es fundamental para mantener el flujo de humedad hacia las zonas más sensibles. No se trata solo de proteger árboles: se trata de proteger el ciclo del agua que sostiene la vida en la Amazonía y más allá de ella.

La mirada de los pueblos indígenas

Para COICA, estos hallazgos refuerzan una verdad histórica: los territorios indígenas son esenciales para evitar el punto de no retorno de la Amazonía. Allí donde existe gobernanza indígena, hay mayor protección de los bosques, de los ríos y de los sistemas de vida.

La defensa de la Amazonía exige reconocer el rol de los pueblos indígenas como actores políticos, guardianes del territorio y protagonistas de las soluciones climáticas. Sin derechos territoriales, sin financiamiento directo y sin participación plena, no habrá una respuesta real frente a la crisis.

Lee el artículo completo y conoce por qué proteger los ríos voladores es urgente para evitar el punto de no retorno de la Amazonía.